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martes, 7 de octubre de 2014

Entrevista a Lidia Moreno: la bibliotecaria de la CT

Se define como una maestra "metódica pero muy práctica". Y lo es a juzgar por las respuestas a esta entrevista que me envía por correo, aderezadas con datos concretos, con análisis pormenorizados. Lidia no se conforma con decir, por ejemplo, "he dado clases de todo". No. Ella echa a rodar la siguiente lista: "de clases individuales a grupos de hasta 30 personas. De estudiantes Erasmus, jefes de compañías internacionales, canguros, amas de casa, profesores, niños, jugadores olímpicos, chefs, desempleados".  Y, sin embargo, Lidia se volvió maestra de ELE por esas casualidades (¿causalidades?) de la vida. Ella es diplomada en Trabajo Social y colaboró con la Cruz Roja trabajando con migrantes (magrebís, sobre todo), ayudándoles a integrarse en la sociedad catalana. Por ejemplo, tenía que echarles la mano con su español para que pudieran conseguir su carnet de conducir y allí se descubrió como maestra de ELE: "casi sin darme cuanta advertí que donde más cómoda y útil me sentía era preparando y dando aquellas clases".  Tras su paso por Londres (un clásico juvenil europeo!) terminó formándose en la Internacional House, donde actualmente trabaja. "No soy filóloga", "No soy lingüista", aclara con humildad. Pero ya son 13 años los que lleva en la mochila como maestra ELE.

La imagen de Lidia en su página personal dentro de la CT dice mucho de ella: un perfil en la sombra, de bello trazo, con una mujer leyendo y una llamarada de líneas pulcras y artísticas que emergen del libro. "Ordenada y práctica", sí. Pero también íntima, sutil, creativa.

Página personal de Lidia Moreno en la CT

Su "curiosidad cibernética por buscar material diferente y atrayente para mis estudiantes" le condujo a la CT. Y poco a poco se volvió una de sus participantes y administradoras más activas (la que más foros ha iniciado en toda la comunidad, superando incluso a Leonor, que no es sencillo, y la segunda en publicar más fotos, por detrás de Andrea). Como administradora asume además labores de etiquetaje y revisión de las publicaciones de los miembros de la comunidad: "Todos los foros, fotos y vídeos pueden ir acompañados de etiquetas que los miembros añaden. Gracias a ellas podemos llegar a todo el material que dispone la CT relacionado con el tema que posee la etiqueta. Unificar criterios de mayúsculas-minúsculas, eliminar repeticiones, añadir acentos, entrecomillar y revisar todo lo que pueda entorpecer una búsqueda".  Lidia hace un trabajo minucioso, fuera de cámara. "aproximadamente el 50% de foros, blogs, videos, etc. no se etiquetan.... especialmente fotos y videos sí lo etiqueto pero foros y blog pienso que si la persona no lo ha etiquetado es cosa de cada uno". Lidia es, por así decirlo, la bibliotecaria digital de la CT.  En palabras que ella pone en boca de Jesús, el creador de la CT: "la Comunidad Todoele es una biblioteca donde [...] podemos disponer de material de otros colegas".

Cuando le pregunto qué impacto ha tenido en ella pertenecer a la CT Lidia apunta en dos direcciones diferentes. Por una parte, habla de la CT como de "un lugar donde me sentí apoyada", una red de apoyo emocional y profesional: "En aquel momento en que yo empecé a colaborar en mi trabajo era la única en el departamento y a veces me sentía dudosa [...] la CT se convirtió en mi supervisor o el asesor que yo en aquel momento no tenía.... yo podía exponer mis dudas, compartir el material, que lo valoraran [...] y descubrir las ideas de otros miembros que yo podía usar en clase". Cuando Jesús la propuso formar parte del equipo de administradores para Lidia fue "un chute de seguridad bestial". "Para mí ver cómo desde cero se organiza todo el proceso ha sido genial" "Esas cosas no las habría podido realizar fuera de la comunidad". Tal vez por eso expresa en su entrevista tanto agradecimiento a Jesús, por invitarla a esta aventura de ser administradora de la CT, por creer en ella, por liderar ese apoyo que ha sentido en la comunidad.

Por otra, la CT es para Lidia una fuente generosa de materiales, ideas y herramientas, un "lugar para aprender". Lidia es de esas profesoras que puede "pasar horas en internet para buscar 10 minutos que me quedan colgados de una clase [...] Me entusiasma sorprendenderles con actividades sobre sus gustos que comentaron un día por casualidad y yo pillé al vuelo". Porque escuchando a Lidia no parece sólo que ese entusiasmo se deba al deber profesional de preparar bien las clases sino al placer mismo de la elaboración de materiales, que hace de muchos maestros ELE una especie de artesanos y exploradores digitales.

Recursos y herramientas digitales que Lidia Moreno adquirió o cuyo uso pedagógico enriqueció gracias a la CT 

¿Qué aprendizajes digitales concretos ha aprendido Lidia en la CT? Es difícil saberlo, pues la apropiación de recursos y herramientas en la red tiene muchas raíces (el boca a boca de tus colegas, los azares de la navegación en internet, la participación en múltiples redes sociales digitales, etc.). Pero es un hecho para Lidia que su actividad en la CT, especialmente los grupos a los que se suscribió (como el de las presentaciones en Power Point o el de PREZI), la organización de eventos con otros administradores (con quienes aprendió o ejercitó el uso de Skype o de GoogleDocs) y su participación en algunos foros (que le pusieron en conocimiento de programas de "nubes de palabras", como Wordle o Tagxedo o de presentaciones gráficas como Glogster) ha servido de fuente constante de aprendizaje digital. 

Disponer no es sólo tomar prestado sino recrear. Y es ahí donde le sale la vena creativa a Lidia (y a tantos otros profesores). Usa GoogleEarth para lo que ella llama "clases nostalgia", donde pide a los alumnos que recorran su ciudad natal en la pantalla mientras hablan de sus recuerdos en ella. O utiliza un álbum de 20 imágenes y les pide que en equipos jueguen a adivinar cuáles de esas imágenes tienen que ver con ella y cuáles no, como una forma de romper el hielo en la relación maestra-alumnos. O les comparte un Glogster para trabajar los tiempos del pasado con la biografía de Almodóvar e incrusta escenas clave de sus películas bajadas de Youtube.  En fin... la ordenada bibliotecaria digital se transforma en una innovadora educativa donde lo importante no es la tecnología sino la imaginación y las ganas de ser mejor maestra.

domingo, 6 de abril de 2014

Sharismo o "la generosidad para compartir": esencia de la CT

Si el valor emergente del Renacimiento y de su tecnología estrella, la imprenta, era el antropocentrismo (el hombre como medida de todas las cosas; el culto a la fama; el prestigio del estilo personal y la autoría, etc.), el valor que parece caracterizar la evolución actual de la red sería es el "sharismo", un término que puede servir de paraguas conceptual para relacionar fenómenos emergentes como:

  • el aprendizaje entre pares (ej: Banco Común de Conocimientos), 
  • la cultura del acceso libre (ej: licencias Creative Commons), 
  • el activismo político a través de redes sociales (ej: la primavera árabe), 
  • los negocios basados en la reutilización y los servicios compartidos (ej: couchsurfing),
  •  las epistemologías del aprendizaje de raíz constructivista (ej: conectivismo), 
  • los medios de información que el usuario produce y no sólo consume (ej: blogosfera), 
  • los conocimientos construidos colectivamente (ej: Wikipedia), entre otros muchos. 
Así que el "sharismo" (de "share" = compartir, en inglés) sería algo así como un principio ético de solidaridad y cooperación basado en el valor del intercambio (de bienes, ideas, conocimientos, habilidades).

Así lo expone Isaac Mao, uno de los promotores principales del concepto: "el sharismo es el espíritu de la era de la Web 2.0. Tiene la consistencia de una axiología actualizada y una epistemología naturalizada" (traducción propia). ¿Qué quiere decir con ello? Pues que esos principios de la colaboración y el altruismo van más allá de simples "valores" que regulan la conducta para convertirse en una especie de lógica que explica nuestra relación con la actual tecnología digital y, aún más allá, con mismo proceso de construcción del conocimiento, que, en esencia, sería algo de naturaleza colectiva, no individual, como muestra la figura (en contra de lo que siempre hemos pensado siguiendo al buen Descartes).

Analogía entre inteligencia colectiva y cerebro (cit. en Dolors Reig de Holsapple (ed, 2003)

Pero, me temo, me estoy yendo por las ramas. Lo único que pretendo es enmarcar en un contexto teórico más amplio lo que más me ha llamado la atención en mi primera semana de "etnografía virtual" en la CT (Comunidad Todoele): lo más valioso de esa comunidad, según varios de sus miembros más significativos, es precisamente esa cultura de compartir e intercambiar.

Para empezar, según explica Jesús Suárez en el video (18':20'' a 20':07) que sirvió de presentación al primer Encuentro Virtual (8 de abril) la plataforma que sirve de soporte para la CT, NING era inicialmente gratuita:


Pero para el propio Jesús lo importante no reside en la "herramienta" sino en lo que las personas hacen con ella. Y lo más valioso de la CT sería la "generosidad para compartir... que es lo que hace que la comunidad sea lo que es" (22':50  a 23:04 ) y que hizo que creciera exponencialmente en número de miembros y en interacciones productivas. Así lo comenta Jesús: "En cuanto alguien publica algo interesante, comparte una actividad creada por él, un Power Point, una presentación... las personas que responden dándole las gracias, comentando cómo lo han usado en sus clases y cómo se puede mejorar" (23':04 a 23': 28''). 

Como respuesta al mensaje de felicitación por alcanzar los 10000 miembros inscritos en la CT, Lidia Moreno, una de las administradoras de la CT, afirma que una de las cosas que más aprecia de la comunidad es constatar que "aún hay personas que ayudan sin pedir nada a cambio" (8 de diciembre, 2013).

Coincide con ella Silvia Ros, también administradora, en un mensaje de la misma cadena de respuestas a la felicitación de Jesús Suárez: "Aquí he encontrado a personas con mis mismos intereses y a gente a la que no solo no le importa sino que le gusta compartir de manera desinteresada materiales, ideas, experiencias" (9 de diciembre, 2013)

De momento todos ellos son mensajes del equipo de personas que dirigen la comunidad y que tienen una experiencia intensa de ella, además de una perspectiva amplia sobre sus interacciones. Pero ese discurso debe ser contrastado por los miembros que residen en ella, digitalmente hablando. Será muy interesante cotejar con ellos qué tan amplio es ese sentido de la colaboración y el "sharismo" y sobre todo, qué condiciones propician esa cultura colaborativa y cuáles la restringen, así como distinguir dentro del aparente altruismo todo tipo de intereses personales o grupales (sin que eso signifique desvirtuar necesariamente la vocación altruista que simultáneamente asume la acción).

Hay que añadir que ese altruismo no sólo parece tener un alcance "digital". En su presentación de las funciones de Mi Página, Andrea Chávez comenta que con al menos con 3 miembros de la CT (a quienes sólo conocía inicialmente por haber interactuado con ellos en la plataforma digital)  surgieran oportunidades de encuentro en sus visitas a México, en las que ella ofició de algún modo de anfitriona. 

El punto de partida, en cualquier caso, es considerar como premisa que "la generosidad para compartir", como la llama Jesús Suárez, es uno de los principios rectores de la interacción en la CT y una de las claves de su éxito.