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jueves, 9 de julio de 2015

Primer Café Todoele

Ayer tuvimos nuestro primer Café Todoele, con Luis Navarro (en Carolina del Norte), Elena Binggeli  “Mabi” (Suiza), Dimas Rafael (Colombia) Marcela Fritzler (Israel) y Werónika Gorska (Polonia). Y servidor, desde México. Un cafecito global, sin duda. 

La anécdota la puso Elena, que se conectó al Café desde su tableta mientras viajaba en tren. A través de su cámara pudimos comprobar la eficiencia de los sistemas de transporte en Suiza y también, de regalo, una linda puesta de sol.

Atardecer en Suiza mientras conversamos a través del hangout de Google+
No teníamos un guión pero sí un punto de partida: la tecnología en el campo de la enseñanza de ELE. En la hora y media que duró el Café (sí... se me pasó volando) y nos alcanzó el tiempo para hablar de varias cosas: las restricciones de Skype para dar clases en línea, las políticas educativas sobre uso de móviles en el aula, los programas de actualización docente, las resistencias a la innovación de parte de los profesores y las diferentes herramientas tecnológicas que usábamos en clase de español.

Del Café me quedo con varias cosas. Para empezar, la riqueza de hacer “zoom out” y conocer cómo funciona la educación en diferentes partes del mundo. Los contrastes, por ejemplo, entre Colombia, cuya inversión en dispositivos digitales escolares contrasta con los problemas de conectividad en zonas rurales e Israel, donde el problema no radica en la tecnología sino en la resistencia al cambio de los profesores. O la apuesta en universidades privadas mexicanas por el uso de plataformas cerradas (y carísimas) como Blackboard frente a la preferencia en Europa por tecnologías abiertas como Moodle. O las diferentes dinámicas de actualización docente, algunas impulsadas por el gobierno (up-bottom), como la que en Colombia acredita a los profesores en ciudadanía digital y otras impulsadas desde el aula, como en Polonia, donde un grupo de profesores han creado una red de innovación que está cambiando la educación en el país. En fin, una ventana abierta a otros rincones del mundo que sin embargo nos devuelve la sensación de que a final de cuentas todos somos compañeros de la misma lucha/aventura. 

Pero el plato fuerte (¿el postre?), para mí, fue la recopilación colectiva que hicimos de TICs que usábamos en el aula.  Como la lista es larga, mejor la resumo en este mapa:

TICs comentadas en el primer Café Todoele
En cualquier caso, todos coincidimos en que la clave no es multiplicar nuestros dispositivos tecnológicos en clase sino reinventar nuestra metodología. El aprendizaje basado en proyectos (ABP), el empoderamiento de los alumnos y la capacidad para construir redes de aprendizaje nos parecieron direcciones interesantes para explorar. De lo contrario, corremos el riesgo de, en palabras de Lankshear y Knobel (2008), de “ofrecer vino viejo en botella nueva”, como sucede en este video que nos compartió Werónika:



Quien quiera compartirnos su interés en participar en futuros Café Todoele, complete este formulario:  https://goo.gl/W9T0ki

domingo, 28 de diciembre de 2014

"Todoele habla de Todoele" (mesa redonda) y el aprendizaje emergente

Moderé la primera mesa redonda de los VII Encuentros Todoele: "Todoele habla de Todoele". La intención era hablar de nosotros mismos, de la historia de la CT, su funcionamiento y sus planes de futuro. Para ello reuní a Jesús Suárez, el creador (que no "gurú", como él mismo rechazó), a un grupo de administradores (Andrea Chávez, Carlos González y Silvia Ros) y a dos miembros significativos de la comunidad (Maribel Barrera y Fátima Cheikh-Khamis).



Entraré en la historia y proyectos de la CT en otra entrada. Aquí quiero comentar la congruencia de varios testimonios en cómo suceden las cosas en la CT. "La comunidad ha evolucionado de forma orgánica", dice Jesús Suárez, el director de la CT. La Comunidad, de hecho, "es un apéndice de TODOELE, que es un repositorio de recursos para profesores de ELE". "Pero le faltaba la parte de la interacción", es decir, aunque estaba abierto a la contribución de cualquier visitante lo cierto es que el portal básicamente era un banco de información y su configuración "fue fruto de cierta planificación".

Carlos González, por su parte, insiste en la "permeabilidad" de la CT: "está muy abierta a integrar en el grupo que lleva la iniciativa a cualquier persona que muestre iniciativa". De hecho, para Carlos, eso es justo lo que diferencia la Comunidad de otros grupos profesionales con los que ha contactado en internet: su carácter flexible, abierto a que cualquier persona forme parte activa en ella y colabore con otros miembros de la CT para desarrollar proyectos.

Un ejemplo es el curso que impartió Maribel: "me metí en el grupo de Moodle... y vi que había dudas... se me ocurrió hacer un taller de Moodle... llegaron hasta 100 personas... yo no pensaba hacer nada formal, sólo algo pequeño, pero cuando vi tanto interés me puse rápido a hacer diapositivas... ni siquiera pregunté a Jesús... se hicieron 3 sesiones de ese taller".

También Andrea tomó la iniciativa. Sintió que en había poca presencia de la cultura mexicana en la Comunidad y decidió abrir un grupo, "ELE México", para compartir noticias, videos y recursos sobre su país y la variante lingüística mexicana. Jesús constató cómo la contribución de Andrea animó a otros miembros de otras regiones de América a abrir sus propios grupos nacionales y cómo se empezaron a registrar más miembros de México a partir de entonces.

Esta lógica "bottom-up"de la CT puede explicarse desde la teoría del "aprendizaje emergente" (Williams, Karousou y Mackness, 2011). En esta figura, se contraponen dos sistemas o modelos de aprendizaje: el prescriptivo y el emergente.


En el modelo emergente, propio de los sistemas complejos, no puede predecirse el resultado, sólo en retrospectiva puede desvelarse el sentido de lo sucedido: "emergent learning is unpredictable but retrospectively coherent" (Williams et cols., 2011). La organización de la actividad es fruto de la colaboración y de la auto-organización de los participantes, en contraste con la organización jerárquica del aprendizaje institucionalizado, donde el contenido es creado PARA los usuarios. En el aprendizaje emergente el contenido es creado POR los usuarios.  

Una ley rige la evolución del aprendizaje en estos modelos emergentes: la de prueba y error. La habilidad que se adquiere, por tanto, es la adaptabilidad ("resilience") a las condiciones cambiantes y el aprovechamiento de las oportunidades ("affordances") que surgen dentro de los límites ("constraints") que se descubren en la misma práctica. Por el contrario, en los sistemas prescriptivos la eficacia ("robustness") es el objetivo del aprendizaje. Dicho en otras palabras, aprender de los errores es un valor más importante que aprender a evitar errores.


miércoles, 11 de junio de 2014

sesión 4: hangout sobre redes sociales y ELE

Mesa de lujo para celebrar la cuarta sesión de los VI Encuentros TODOELE:

David Vidal: Miembro de NODOS ELE. Trabaja en Aonia.es.
        @dvidal
Daniel Varo: Máster en la Universidad de Sevilla: "Twitter en la Enseñanza de ELE"
        @Dani_Varo   
Adelaida Martín: CEA Universidad de New Haven
       @amartinbosque
Elisa Hergueta: Colaboradora de Máster en Redes Sociales y Aprendizaje Digital (UNED)
       @elisahergueta
Jose Luis Cabello: trabaja en Servicio de Redes Sociales, Área de Formación INTEF (MECD)
        @idocente
Y un servidor... haciendo su debut como moderador. :-)


Jose Luis inició con arte pedagógico agarrando el toro por los cuernos: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de redes sociales? Pues a un montón de cosas, entre ellas:
  • Tipos de redes sociales: "generalistas" (como Facebook), de microblogging (Ej: Twitter), redes sociales con fines profesionales (lo que en EEUU suele llamar VCoP, es decir, Virtual Communities of Practice) y plataformas 2.0 de gestión de contenidos (como Diigo o Slideshare).
  • Tipos de usos educativos de las redes sociales: como entorno de formación docente autodidacta y como herramientas "que usan los profesores en el aula".
El peligro de perdernos en este océano era grande. Para ayudarnos a remar, los invitados contaron ejemplos concretos de lo que han significado las redes sociales en su propia trayectoria profesional. David Vidal nos contó la "prehistoria" de NODOSELE (una de las páginas de referencia del sector) surgida a partir de los vínculos personales que sus creadores iniciaron en Twitter. Y Daniel Varo nos recordó la historia de la etiqueta Twitterele, que rápidamente empezó a funcionar como cruce de caminos digitales entre profesores ELE.

Fruto de esa conexión pueden nacer proyectos en colaboración que conviertan las redes sociales en la extensión del aula. Un buen ejemplo es el concurso que Pilar Munday y Adelaida Martín idearon en Instagram. Por eso, para Elisa Hergueta, la clave de las redes sociales reside en el "factor relacional", que pueden contribuir no sólo a la práctica lingüística de los alumnos sino a la construcción de comunidades de aprendizaje.

Ahora bien, ¿cómo aprovechar en el aula ese potencial? Jose Luis le concede un peso especial al diseño pedagógico ("lo importante es tener claro el propósito de las actividades"), mientras que David Vidal acepta el caos y la banalidad inherente a cualquier red social como parte de los procesos naturales de aprendizaje. Se puede, por tanto, entender las redes sociales desde una perspectiva pedagógica o bien, a la inversa, entender los procesos educativos desde la perspectiva de las prácticas culturales que se dan en las redes sociales (interacción, descentralización, colaboración, ubicuidad, aprendizaje emergente). Entre ambas posibilidades, un infinito campo de exploración.

Lo que parece claro es que el auge de las redes sociales produce un giro copernicano en la educación: el profesor deja de ser el centro de la galaxia y es el aprendiz quien tiene a su disposición la infinita biblioteca de la que hablaba Borges antes de que existiera la internet. Eso sí, las redes sociales nos han ayudado a entender internet como una red de personas con las que uno puede aprender. Daniel Varo ofrece dos consejos prácticos a modo de mapa en este laberinto:

        1. Sigue a las personas que siga algún gurú en Twitter
        2. Comparte (el "sharismo" como la esencia de la era digital)

David Vidal predicó con el ejemplo y nos compartió un cachito de su biblioteca de cabecera (quien la pillara!):

Johnson, 2005
Siemens, 2006


Cobo y Moravec, 2011

En realidad, no sólo se compartieron libros o conceptos como el Factor Relacional, el conectivismo o el aprendizaje ubicuo. Toda la sesión dio para montar un taller de PLE (jijij... que no nos escuche Jesús Suárez, pues es capaz de organizarlo):
 La conversación sigue en modo "abierto", como el GoogleDocs creado para la ocasión...

viernes, 18 de abril de 2014

Hangout con Leonor y Andrea

El sábado 11 de abril fue mi primera experiencia en un hangout, una videoconferencia grupal que permite chatear al mismo tiempo que puedes escuchar, hablar y ver a las personas que están invitadas. En esta ocasión, pude conversar con Leonor Quintana y Andrea Chávez, dos de las administradoras más activas de la CT. 

Para mí fue una conversación emocionante, una especie de rito iniciático en mi nuevo rol como estudioso de la comunidad. Tomé notas, eso sí, de la conversación, para que no se me escapara ningún detalle importante. No quise grabar la plática para no inhibir la espontaneidad de nuestro primer encuentro. Lo que sí lamento es no haber hecho ninguna captura de pantalla de ese momento fundacional. Ya será para la próxima. 

Leonor, por lo que he podido "chismear" hasta ahora, es una de las "madres" de la comunidad. Jesús Suárez, en el video del primer Encuentro Virtual, comenta que ella fue la primera colaboradora estrecha de la CT y desde entonces, a juzgar por su constante labor de apoyo, no se ha bajado del burro. Es española, pero ha hecho su vida en Grecia. Mi impresión hablando con ella es que es una "outsider" de la enseñanza ELE, alguien con más de tres décadas en el sector que ha visto ya de todo y está de vuelta y cuyo mayor premio [todo esto según mis propias sensaciones] es el de haber echado una mano a otros. Viene de la filología inglesa, y en Grecia se reinventó como maestra de español. Se muestra escéptica respecto al academicismo de los "Máster" que empieza a inundar el sector. Colabora en varios blogs (el suyo: http://kontarini.blogspot.mx/), entre otros, en El tinglado. Su voz desprende comprensión e ironía al mismo tiempo. Es una de esas personas que inspira confianza a la primera.



Andrea es una luchadora apasionada de la innovación digital. Ha vivido todo tipo de perrerías en el mundillo mexicano de la enseñanza de ELE. Y sigue en ello, con el desencanto de quien sabe que rema río arriba pero también con la fe de quien sabe que lo que hace es algo valioso por lo que vale la pena luchar. Su futuro es incierto, aunque parece que no va a parar hasta conseguir ganarse la vida con su propio empuje y creatividad. Es activa en redes sociales, da clases por Skype y se ha vuelto una pionera en el uso de las tecnologías digitales para la educación: "ahora trabajo mucho en línea", comentó. Tiene un blog muy exitoso en México: http://aprendeespanolenmexicodf.blogspot.mx/. En fin, siguiendo con el símil de la familia CT, creo que Andrea sería una de las hijas mayores de la CT, de las que sacan adelante al resto de los hermanos, atienden la casa y se vuelven muy pronto independientes. 

¿Qué descubrí en la plática? Varias cosas. Para empezar algo de su historia. Y es que al principio, la CT era menos pública y para asomarse a ella había que ser miembro. Ahora, cualquier usuario de la red puede echar un vistazo a las secciones, aunque si desea participar debe inscribirse. Según Leonor, eso ha podido restar, tal vez, sentido de pertenencia, de comunidad. A cambio, el número de miembros se ha disparado. 

Mi investigación trata de los aprendizajes que se dan en esta comunidad virtual. Y algo muy evidente es la actualización docente en nuevas tecnologías que uno puede desarrollar. Es el caso de Andrea, quien reconoce que "la CT me ha habilitado en las TICs". Lo que no es tan evidente es que, en palabras de Andrea, "a mí me ha dado trabajo". Es decir, la participación en foros con colegas de muchas partes del mundo, la exposición a materiales multimedia, el hecho de compartir experiencias e iniciativas profesionales muy variadas puede abrir opciones de trabajo no contempladas de antemano. Para Leonor, de hecho, además de los debates sobre cuestiones gramaticales, el otro centro de interés masivo es el profesional: "mucha gente lo que quiere es información sobre cómo encontrar trabajo y cómo formarse". 

Les expliqué, también, mi labor como etnógrafo virtual. Leonor lo captó al vuelo: "eso suena a antropología". Bingo! Eso es lo que quiero hacer... irme a "vivir" a esta "exótica" comunidad durante un tiempo (un añito, de momento), ser un miembro más en ella y hacer lo que otros hacen (compartir cosas, plantear dudas, conocer gente). Eso sí, mi labor extra es ser una especie de "cotilla" profesional con la intención de comprender qué cosas se aprenden y cómo se aprende en esta comunidad. Como decía Spradley, el objetivo de un etnógrafo no es "entender" lo que se dice en una comunidad bajo estudio sino aprender a hablar su idioma. Y traducirlo después cuando deba reportar lo vivido al mundo académico en forma de tesis. Así que les pregunté qué "lugares" me recomendaban para empezar a habitar esta "ciudad virtual". Me encantó la frase borgiana de Andrea: "no creo que haya un zócalo [plaza central] que se pueda considerar el centro de la comunidad". Ya lo sospechaba yo, que llevo un par de semanas perdido en sus "barrios". Eso sí, me aconsejaron frecuentar foros donde la actividad es especialmente intensa o interesante, como los siguientes:
Grupos en la CT (18 de abril 2014)







Para Andrea, además de la riqueza de compartir materiales e ideas para la enseñanza, estos foros también sirven de repositorio: "la CT es como una bodega y archivo de materiales que me son de provecho". Es decir, otro de los aprendizajes interesantes tiene relación con la construcción de lo que Castañeda y Adell (2013) traducen como Entornos Personales de Aprendizaje. En este caso, además, esos entornos se socializan y ponen a disposición de otros. En realidad, tal y como lo explica Andrea, no se trata de buscar ex profeso recursos interesantes para publicarlos en la comunidad: "no busco cosas para compartir sino que encuentro cosas y las comparto". La CT, por lo tanto, puede servir potencialmente como una especie de gran banco colectivo de recursos de aprendizaje y enseñanza, una biblioteca digital construida a varias manos especialmente útil para el profesor ELE. Una biblioteca que, como en el cuento de Borges,  parece responder a un orden desordenado, valga la paradoja, y crece de manera orgánica, no planeada, bajo la lógica de la conversación entre muchos y no el monólogo de la razón taxonómica. Eso es una de las cosas que más me interesan comprender: cómo funciona esa otra manera de aprender no sujeta a programas institucionalizados sino al trueque comunitario. 

Ese sentimiento de comunidad es algo que rondó en nuestra conversación. Andrea me dijo algo curioso: "encontré en la CT un sentido de pertenencia que no tenía en las comunidades profesionales". Se refiere, por ejemplo, a las escuelas en las que había trabajado. Como ya denunciaban Fullan y Hargreaves (1999), los ambientes escolares adolecen en muchas ocasiones de un espíritu solidario y los maestros trabajan bajo fuertes presiones institucionales que desvitalizan su capacidad de innovación y los reducen al aislamiento y a la subordinación bajo políticas desempoderantes. Bueno, en mis palabras, pues coincido con el diagnóstico. 

I know, I know... me he extendido demasiado. Como dicen en mi España (pues Españas hay muchas), "me he echao el rollo". Prometo ser más breve en mis siguientes notas. Pero me pudo en esta ocasión la emoción de mi primer hangout con dos de los pilares de la CT. 


Referencias:
Castañeda, L. y Adell, J. (eds.). (2013). Entornos personales de aprendizaje: claves para el ecosistema educativo en red. Alcoy, España: Marfil. 
Fullan, M. y Hargreaves, A. (1999). La escuela que queremos. Ammorrortu/SEP. México, Biblioteca para la actualización del maestro.